Como lo mencionaba en el apartado anterior, con respecto a las múltiples características que posee este líder que acompaña más allá de solamente dirigir, existe una serie de condiciones que puede reunir esta persona y que le van a permitir no sólo obtener más seguridad hacia sí mismo, sino que además le van a permitir crear un ambiente agradable y positivo en su grupo, empresa u organización; lo que a su vez generará por naturaleza un agradable sentimiento de gusto y satisfacción de continuar trabajando por los objetivos planteados.
De manera realista más que idealista quiero que analicemos la siguiente expresión:
_“Tu actitud determina tu altitud”_
¿Qué tal? ^_^
Sé que en algún momento de su vida la ha escuchado y de no ser así no se preocupe porque ahora juntos vamos a redescubrir su increíble significado.
Si usted conoce las historias de Microsoft, McDonalds y KFC (solo por nombrar algunos) sabrá que una de las características que poseen en común las personas que están detrás de esos nombres es la ACTITUD mental y emocional que tuvieron y aún tienen para saber enfrentar las diversas situaciones de la vida, para poder alcanzar el sueño y el objetivo que marcó su rumbo.
En el apartado anterior también le nombré la ley del círculo íntimo, con la cual se determina que un buen líder siempre debe estar rodeado de personas equivalentes en su fortaleza de liderazgo. Pues bien de la misma manera, si usted cuenta a su lado con personas que no comparten su ideal, sus sueños y anhelos, depende de que tan fuerte sea sus sentimiento, tenga por seguro que le habría costado más construir ese sueño que lo que dura en derrumbarse por las críticas de esas personas.
Aquí es cuando entra en acción la fortaleza con que usted piensa, habla y actúa. Su actitud frente a sus deseos verdaderos es la que le va a permitir alcanzarlos e incluso superarlos, pues aún cuando usted crea que ya alcanzado lo máximo siempre habrá una meta más grande, usted debe exigirse dar siempre más, dar el corazón, dar lo mejor y recuerde que cuando crea que ya es lo mejor supérese más.
Bill Gates se vio en el caso de dejar los estudios y el coronel Sanders vio más allá de 1, 20 y más veces en que fue rechazado, pero eso no determinó el final de un camino, sino que marcó el inicio, estos sucesos son el mensaje más claro que cuando los demás no crean en usted o incluso fracase en su intento, lo que queda es dar más y ser mejor.
Con el paso de las oportunidades que se presentan en nuestras vidas, nos damos cuenta que solo aquellas en que hemos tenido determinación de aceptarlas, abrazarlas y trabajar por ellas es cuando el verdadero éxito ha estado de nuestro lado, de hecho le invito a que realice el siguiente ejercicio:
En un papel escriba una lista de las distintas ocasiones en que ha emprendido algún proyecto en su vida, sea personal, familiar, laboral o en cualquier otro ámbito, pero debe asegurarse de que su participación haya sido activa, determinante y si quiere decisiva.
…
¡Ya lo ha hecho!
Verá entonces que sus participaciones han sido muchas, de distintas índoles y con diversos grados de importancia, quizá usted ha escrito en ese papel incluso su participación en la planeación de una fiesta; pues créame que no importa para qué actividad ha sido, lo que necesitamos para este ejercicio es que usted reconozca su participación en cada una de ellas. Ahora bien, observe detenidamente esta lista y trate de analizar cuáles de ellas han generado una sensación de satisfacción personal, que incluso le han hecho merecer aplausos, agradecimiento y reconocimiento…
Pues bien, ahora de todas ellas, ¿cuáles han sido para su crecimiento personal? Pero fíjese bien que también le hayan deparado aplausos y reconocimiento…
…
Lo que deseo que usted observe es que el verdadero éxito, ése que lo hace sentirse verdaderamente importante, engrandecido, elogiado, con el cuál usted se ha sentido verdaderamente satisfecho por su esfuerzo, por su gallardía y por su determinación de querer alcanzarlo, ha estado presente cuando usted realmente ha depositado sus expectativas en ese proyecto, ha volteado sus fuerzas en él, ha invertido tiempo y se ha dedicado enteramente para alcanzar su objetivo.
Esto que usted ha experimentado no es otra cosa más que actitud y aptitud, es lo que hace grande a un líder, le reta y le invita a fortalecerse. Pues cuando una persona no tiene retos, obstáculos y todo se le presenta de manera fácil; nunca tendrá la manera de sentir su potencial, de hacer manifiesta su visión y su fuerza para luchar. Es por esto que usted reconoce a un líder en cuanto no ha terminado un proyecto y su mente ya está proyectando otro nuevo, que le sirva para mejorar, para crecer y que le enseñe nuevos retos para hacerse más fuerte y así mejorar sus capacidades.
Las grandes figuras mundiales son por excelencia, un claro ejemplo de búsqueda de un “mejor estado” es decir, a nivel personal, familiar, económico o cualquiera que sea su campo de acción, su visión le procura una mejora de algún estado específico de su vida. Dentro de los grupos u organizaciones en que la visión no vaya mas allá de hacer un único trabajo bien hecho, o que se siga siempre el mismo protocolo para todo y no se busque la innovación o la mejora continua; los campos de acción del líder se ven limitados, disminuidos, obstruidos y opacados por la sencilla e inútil idea de: “siempre se ha hecho así ¿porqué cambiar?”. La conformidad conduce a estados fríos, oxidados y por ende a crear ambientes hostiles que no enseñan ni sirven para crecer. Por lo que no es bueno creer que si algo que siempre se ha hecho de la misma manera y ha servido, esto indica que siempre se seguirá haciendo igual.
Para ello el señor John Maxwell ha descrito una de las leyes más significativas para determinar la fortaleza de la visión de un líder, llamada: La ley del tope. En esta ley se describe uno de los casos en que las personas que no poseen tanta visión, se estacionan y encuentran el conformismo cuando llega aquel objetivo por el cual estaban luchando y no buscan más allá. Para decirlo en sus palabras “la capacidad de liderazgo es el tope que determina el nivel de eficacia de una persona”.
Esto no significa que una persona que no posea un adecuado nivel de liderazgo no puede alcanzar el éxito o que no tenga visión o que no pueda lograr sus objetivos, pero no con la eficacia que lo logra un verdadero líder. Se que usted conoce personas que han creado un pequeño negocio de venta de verduras o frutas o cualquier otro producto, en cuya venta le permite vivir “tranquilo” sin deudas y casi siempre puede obtener utilidades para sobrevivir. Pero he aquí el punto esencial, esto no se trata de sobre-vivir, se trata de saber-vivir, es disfrutar cada momento, es reconocer la dicha en lo que se hace y la felicidad de caminar junto a otros para buscar la meta. Es saber que si puedo hacer bien algo pequeño, eso mismo lo puedo potenciar para hacerlo mejor a una escala mayor. No debo dejar de creer en mí mismo porque solo yo puedo manejar mi propio coraje de lograr o desistir, debo comprender que en mi mente se encuentra mi mejor aliado para alcanzar el éxito o el fracaso, pero a la vez debo entender que la actitud de líder debe permitirle encontrar en el fracaso la razón del intento sin descanso, fracasar le permite superarse a ti mismo, nunca fracasar será sinónimo de dejar de intentar. Por el contrario, usted debe aprender que las palabras fracaso y éxito tienen un significado en común: debo hacerlo mejor la próxima vez.
Por lo tanto yo le invito a que tome parte de su tiempo y describa de manera elocuente y realista, una serie de proyectos que pueden ser pequeños, medianos o grandes (incluso gigantes) en los cuales usted siempre haya estado interesado en realizar y mucho mejor si alguno o algunos de ellos ya lo ha iniciado. Procure siempre ver más allá, pensar en lo que haría usted cuando ya se encuentre con el éxito entre sus manos. ¿Es tan ambicioso ese proyecto que el verlo concluido significa su tope?, ¿no hay más allá?
Recuerde que su altura está determinada su actitud, además que no basta con soñar si no se logra concretar, así que no espere que alguien le invite a ser parte de algún grupo en especial para proponerse objetivos nuevos, comience desde ahora a forjar en su vida sueños y metas que le permitan potenciar su actitud. Si usted es observador y ha prestado atención a las personas que conviven con usted tanto en su trabajo, como los que viajan en el mismo autobús, o las personas que cruzan la calle mientras usted hace el alto en un semáforo en rojo, notará fácilmente que todos andan en busca de algo, todas las personas han fijado día a días o semana a semana pequeñas metas por alcanzar; pregúntese si usted puede hacer algo por ellas, si uno de sus proyectos puede a la larga contribuir con la felicidad que las personas andan buscando en el exterior y permítase con esto mostrar y potenciar el líder que hay dentro de usted.
El mundo sólo avanza por las personas que arriesgan y se aventuran por alcanzar sus sueños y que aún alcanzándolos, siempre buscan otros más.
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